Escatología 4 Spe Salvi en power point

Escatología
César Buendía
Situación actual
Los teólogos del XIX-XX en Alemania
Weiss, Schweitzer y Werner afirman que el proceso de la primitiva Iglesia fue de desescatologización de la idea original y fallida de Jesucristo de la repentina y próxima irrupción del Reino de Dios.
Barth, Bultmann y Dodd afirman que la escatología es el encuentro del Trascendente con el ser humano, y eso es ahora.
Cullmann y la Teología de la Liberación van a hablar de historia como lugar de salvación, y, por tanto, la salvación se da en el futuro.
La escatología de la Spe Salvi-1
El Papa invita al pueblo de Dios a reconocer la esperanza como la consecuencia de la fe. La esperanza consiste en poner la confianza en lo que se espera, motivado por la fidelidad, la misericordia y la promesa de salvación de Dios en las que creemos, ya realizada en Cristo, en origen, y que culminará en la gloria.
Mientras tanto estamos salvados en esperanza

La escatología de la Spe Salvi-2
Un ejemplo lo tenemos en las representaciones de los sarcófagos antiguos: Jesús es el verdadero pastor, porque lleva la oveja perdida y la salva de la muerte, el verdadero filósofo, porque no sólo consuela, sino que salva.
En el caso de Onésimo (de la carta a Filemón), como en el caso de Josefina Bakhita, no hay esclavitud si hay fe.
En Heb 11, 1 llama a la fe sustancia (algo permanente) de lo que se espera. Sustancia significa algo que se tiene ya, una garantía, un bien superior a los materiales (hiparjonta de 10,34), no una simple confianza subjetiva en una promesa; y a la fe la llama perseverancia (10,36), lo contrario de cobardía (10,39).
La fe es la seguridad del hombre (Spe salvi-3)
Hebreos nos invita a no dudar de lo que creemos, que es, por ello, el objeto y motivo de nuestra esperanza. Tal seguridad da la victoria sobre la muerte (Spe 10) y transforma la vida. Por eso, el bautismo, sacramento de la fe, es la llave de la salvación humana. No es un acto de socialización, sino el don de lo que nace de la fe: la sustancia de la esperanza: sabemos que estaremos con Dios (Jn 16,22. CEC 1025). Lo que no sabemos es menos de lo que sabemos.
La vida eterna, que Ambrosio desea para Sátiro, es, no la continuación de esta vida, sino otra, feliz, con Dios.
Críticas y sospechas-1 (Spe salvi-4)
El individualismo de la salvación cristiana.
El marxismo ha acusado a la escatología cristiana de no solidaria, de burguesa, además de inexistente y de escapista.
El mandamiento del amor es la contestación más evidente a la crítica de evasionismo y de insolidaridad. En cualquier circunstancia. Cuando seamos juzgados en el amor sabremos la enorme trascendencia de los actos de aquí. Esperamos otra ciudad, pero depende de ésta.
Bernardo de Claraval sabe que sus monjes deben trabajar manualmente, porque este mundo debe ser lugar donde los pobres sean ciudadanos
Críticas y sospechas-2 (Spe salvi-5)
¿De dónde procede el individualismo? El individualismo procede de la descomposición del ideal comunitario de la Edad Media, y el paso a un mundo individualista, que ha querido reducir la esperanza cristiana, que es para todos, a una opinión privada, despreciando la fe y negándole la dimensión social a la misma fe. Esta ideología niega la trascendencia y es materialista, es decir, reduce al ser humano a algo sólo material. El individualismo inicial fue corregido por el racionalismo.
Los caminos que ha seguido esta ideología han sido dos: la confianza en el progreso y el marxismo.

Escatología laicista (Spe salvi-6)
Reducción del hombre a dinero. La ideología del progreso postula un hombre sin pecado original, pero piensa que todos los problemas del hombre son de ignorancia o económicos; el marxismo piensa lo mismo e intenta salir del individualismo pensando en los movimientos sociales, en las clases, en las estructuras (el valor del hombre está en lo que ama).
El pensamiento cristiano devuelve su dignidad y responsabilidad al hombre individual: el problema es su pecado y su egoísmo, que le hace esclavo de lo material. La salvación pasa por la solidaridad. El auténtico progreso lo es de la relación con Dios (Ef 3,16), de ahí que la Revelación de Dios sana al hombre.
El hombre es redimido por el amor, no por la ciencia (Spe salvi -7)
No negamos la razón, sino la reducción de la razón humana a progreso científico. La razón está abierta a la verdad, y ésta también es moral y trascendente. Decir que no nos preocupa el futuro sería demencial.
Cada persona ha de realizar por sí misma el progreso moral. Sin embargo en el campo científico, uno parte del lugar que dejó el anterior.
Somos mejores si amamos, si buscamos el bien.
Nos sostenemos en lo que amamos (Spe salvi-8)
Las personas viven de sus esperanzas. Pero el problema está en poner la esperanza en lo que no vale. La verdadera elección consiste en el discernimiento del objeto del amor digno del ser humano (Nos hiciste para Ti).
El Dios que nos ha mostrado su amor es el que es digno del nuestro. Y Él es fiel. La vida eterna es conocerle. Y su amor no se disfruta individualmente porque (Mt 18) da tal plenitud que se puede compartir sin disminuir. Todo bien es difusivo, pero el fraterno es respuesta y condición del amor divino (temor de Dios)
Oración, lugar escatológico(Spe salvi-9)
La escatología es lo mismo que la fe. El que cree, espera y ora. El que ora espera que será escuchado. Ora sin pretender engañar con muchas palabras al Dios que todo lo sabe. Por tanto sin presumir de santo. Ora como María para que Dios le contagie su propia forma de pensar, no para convencerle de la propia. Ora con otros, porque la conversión es hacia los otros. Ora con oraciones conocidas, porque Dios pone el corazón en el hombre para que aprenda a concordarlo con las oraciones que pone en su boca.
La actuación y el sufrimiento, lugares de esperanza y de encuentro (35) (Spe salvi-10)
Toda actuación seria del hombre es esperanza en acto. Siempre que actuamos, lo hacemos convencidos de que nuestra actuación no es indiferente, sino que es un esfuerzo para lograr un mundo mejor.
Pero cuando fracasamos en nuestra actuación no disminuye la esperanza, ya que el Reino no disminuye porque se acaben las fuerzas del ser humano. El Reino es de Dios, y, en El, ninguna lágrima se pierde. El sufrimiento y la cruz pueden purificar: el verdadero bien es un ser humano bueno. Nuestras obras pasan, pero el ser humano permanecerá. Hay que evitar el sufrimiento, especialmente en los inocentes. Pero el Señor, que se acercó al pecador Zaqueo ha bajado a los infiernos y los ha iluminado. El que sufre y muere puede amar. Y vence.
La capacidad de sufrir: ver a Cristo(39). Cristo, al sufrir, saltó todas las barreras /(Spe Salvi-11)
Pablo Le-Bao-Thin gritaba en su prisión, en Vietnam: “Dios está siempre conmigo. Con su gracia, reboso de alegría”. Hay una fe que supera muerte y sufrimiento y llena de esperanza. El sufrimiento queda transfigurado por el amor. El amor siempre exige renuncias. Los que aman adquieren la capacidad de sufrir. Los que pecan ven destruida la capacidad de creer, de esperar y de sufrir sin desfallecer. El perdón de Cristo reconstruye esa capacidad perdida, la compasión que es la capacidad de padecer-con el otro, y hace capaz de valorar a un ser humano destruido. En cada pena se ve a Cristo padeciendo, y en ninguna de ellas el ser humano pierde su valor. Consolar.
El mártir es aquel que ha antepuesto a Cristo a todo valor.
Juicio, purgatorio, infierno y cielo. María (Spe Salvi-12)
El juicio otorga valor a los actos de la vida humana que van a ser pesados en él según la seriedad y el amor con que han sido vividos. No es sólo una amenaza, sino una esperanza, pues en él Dios hará justicia de todo lo bueno. El hombre no sustituirá a Dios en el juicio. Con el juicio decimos que el hombre no es Dios. Tememos, sin embargo, no tener un amor digno de ese amor crucificado con el que hemos sido amados. Porque no se trata de un perdón barato, que no exige el cambio en el hombre (1Cor 3,12-15). De ahí que Pablo hable de purgatorio, los ojos llameantes de Cristo causarán un dolor sanante (47). Debemos orar unos por otros para salvarnos (Sant 5,13-16). Todo lo puede la oración unánime.
La oración de María, donde brilla la elección y la humildad, que nos ha recibido en la cruz, nos guíe con su esperanza.
EL MAGISTERIO SOBRE ESCATOLOGÍA-1
Muerte: consecuencia del Pecado (Trento DH 1512 D 789), fin del estado de peregrinación del hombre que ya no puede hacer méritos (bula Exsurge Domine DH 1488 D 778), ha sido vencida en cuanto expresa el pecado por la resurrección de Cristo (credos).
Tras la muerte viene el juicio donde se decide el destino eterno: cielo e infierno. Entre la muerte y la resurrección de los muertos en el fin del mundo hay un período intermedio en el que existe el purgatorio (Bula Benedictus Deus DH 1000-1002 D530-531)
EL MAGISTERIO SOBRE ESCATOLOGÍA-2
El cielo es la visión y el amor de Dios cara a cara y para siempre DH 839 1000; D 530 . La disfrutan las almas que murieron en gracia y sin penas que purgar, aun separadas de sus cuerpos. Será distinta según los méritos individuales. Sustituirá a la fe y a la esperanza (Trento en Justificación D H 1546 D 809 y 842 DH 894 D 474)
El purgatorio afecta a los que muriendo en gracia santificante todavía tienen algo que purgar o pecados veniales pero su salvación es segura. El dolor de allí está simbolizado por el fuego (I de Lyon DH 838 D 456)
EL MAGISTERIO SOBRE ESCATOLOGÍA-3
Existe el pecado original. Inocencio III en D 410 y D 693 (Florencia) afirma que el niño muerto sin bautismo no puede padecer la pena de sentido. El Vaticano II afirma que puede salvarse.
El infierno es de quien se obstina en el pecado mortal hasta su muerte D 531 y 693. Su castigo es eterno (D211) y el fundamento está en la libre voluntad de las personas (D 228ª. D 531 D 693)
Magisterio de escatología 4. Comunión de vivos y muertos en Cristo
Entre los que pertenecen a Cristo hay verdadera comunión en la salvación ya sean los santos, los de la tierra y los del purgatorio
Los santos del cielo interceden por los terrestres (D 894, 998). El culto de dulía se les tributa y tiene como finalidad última la gloria de Dios trino que es honrado en los que han recibido su gracia (II Nicea y Trento).
Las almas del purgatorio ruegan pero deben ser salvadas por el amor de los terrestres o purificadas en su propio amor.

Magisterio de Escatología 5. Escatología universal
Vendrá Cristo en su naturaleza humana al fin del mundo. La Iglesia rechaza el milenarismo
Resucitarán todos los hombres, vivos y difuntos, unos para vida eterna y otros para condenación eterna D 429; D 531. Cristo dará la gracia a los miembros de su cuerpo ( D 414)
A la resurrección universal sigue el juicio universal. Su día nadie lo conoce excepto Dios. Seguirá la consumación material del mundo y se implantará el Reino de Dios y Cristo
BASE BÍBLICA (Antiguo testamento)
Toda la historia de Israel es una historia de esperanza. El Dios de la salvación del éxodo es el que abre la historia cuando parece ésta estar cerrada a la salvación, por el pecado.
El exilio modificó la relación con Dios, porque todos tuvieron cierto que podría Dios exteriorizar su ira (Am 5,18-20). Pero quedará un resto santo que, a través del castigo se convierta en portador de la salvación de Dios: el castigo es un modo de salvar.
Se trata de una nueva creación y una nueva alianza como dice Is 65,17 y Jer 31,31-34: Jerusalén será el centro de las naciones: Is 52,1: Mesianismo universal. Resurrección universal (Dan 26,19)
La apocalíptica añadirá la existencia de dos realidades presente y futuro y dos fuerzas: las del mal y las del bien: La historia es el resultado (Ez 38M Hiek 4,9-17; Zac 13; Dan 2; Is 24-27.
Finalmente el Antiguo Testamento piensa en los muertos individuales, y dirá que la muerte no es límite para Dios: 2Mac y Sab
BASE BÍBLICA: NUEVO TESTAMENTO-1
Lc 16,19-31 explica que Jesús acepta la remuneración personal tras la muerte: la parábola de Lázaro y el rico.
Jesús anuncia el Reino: plenitud y novedad: la novedad total es la victoria sobre la muerte. Jesús hace los milagros, signo de la presencia del Reino, pero nos dice que lo pidamos en el Padre Nuestro, porque aún está oculto, y se revelará al fin, sorprendentemente (Mt 13,22) con el último juicio (Mt 25, 34). Está cerca para los que cumplen la voluntad de Dios.
Por eso cielo e infierno está en la relación con Dios, ya que el Reino consiste en ella.
BASE BÍBLICA: NUEVO TESTAMENTO-2
El reino, es decir, que Dios reine, se implanta en el mundo cuando Jesús, muriendo, cumple la voluntad del Padre (Mc 14,36) ya que en Jesús reina el Padre., Jesús se vuelve cabeza de la nueva humanidad surgida de su costado, y resucita para dar la vida a los hombres, como Dios (Rom 1,3; Gal 1,16 Heb 12,2; 1,1-3) y hombre escatológico y mediador(1Cor 15,20.45; 1Tim 2,5) de la nueva alianza.
BASE BÍBLICA: NUEVO TESTAMENTO-3
EN LOS SINÓPTICOS
En Lucas aparece el factor tiempo: urge hacer el bien y aprovechar el kairós (Lc 12,16-21; 23,43): las obras de misericordia son el modo (Mt 25,31-46).
Jesús es el juez (fuente Q: Mt 22,1-10 y Lc 14,15-2 el revelador del Padre, portador del Reino Universal (Mt 10,21; 28,19).
BASE BÍBLICA: NUEVO TESTAMENTO-4
EN SAN PABLO
Todos los hombres han sido salvados por la cruz, y la resurrección de Cristo es motivo de esperanza y nueva creación porque es el Nuevo Adán. Para salvarse es necesario creer en Él y, por el Espíritu resistir al maligno Gal 3-5,24 1Cor 15,20-28; Rom 14,7. Teimpo intermedio de dar testimonio (1Tes 4,13-18)
Seremos juzgados. Cada obra será probada por el fuego. Pero también existe el infierno (1Cor 3,13).
Nuestro cuerpo será semilla de resurrección (1Tes 1,10; Rom 13,11-14).

BASE BÍBLICA: NUEVO TESTAMENTO-5
En las deuteropaulinas:
Categorías cósmicas. Cristo es el hombre celeste. Ha resucitado y vendrá desde el cielo. Cristo es la cabeza de todos y el mundo el escenario de la lucha contra el adversario (Col 2,10-12; Ef 1,9-23).
Las tribulaciones son signos del fin. Vendrá la gran apostasías. Pero tardará el fin (2Tes1, 4-2,12); .
La vida eterna es, en las pastorales, el fundamento de la esperanza y del verdadero culto a Dios (1Tim 1,16; 4,8; 2Tim 4,1-8; Tit 2).
BASE BÍBLICA: NUEVO TESTAMENTO-6
En el resto de las cartas
Jud 3 y Sant 5, 8 nos indican que estamos en el tiempo final pero eso no nos debe privar de esperanza. Poniendo los ojos en Jesús, autor y consumador de nuestra fe (Heb 12m2) debemos mantener la constancia (10,34-36). No tarda, Dios, sino que tiene paciencia; debemos estar vigilantes (2Pe 3,4-13)
En Juan:
el día de la manifestación (14) aparecerán los que han sido morada del Padre y del Hijo por la fe en el Dios Trino y en Cristo (4,24). Resucitaremos con nuestros cuerpos (1Jn) y le veremos cara a cara . La lucha es hasta el final: Ven Señor (Apocalipsis)
Escatología patrística y medieval 1
Preparación evangélica.
La historia universal es escenario de la salvación.
Dios habló también a los paganos y los preparó.
Escatología individual y general
Resultaba, hasta Bernardo, inimaginable una plenitud del individuo separado del resto de los h.
La doctrina del juicio particular, recibimos el destino eterno (doctrina de la muerte como separación del cuerpo y del alma. El alma no es divina, sino la identidad personal)
Benedictus Deus en 1336 define el juicio particular, purgatorio, cielo e infierno

Escatología patrística y medieval 2
Oración por los difuntos y purgatorio
Tertuliano, Lactancio, Ambrosio, Greogorio hablan del purgatorio y de las oraciones por los difuntos
Distinguen entre pecado mortal que llevaría al infierno y el venial
Distinguen entre culpa que se perdona y consecuencias que se corrigen y se expían.
Están todos convencidos de que existe la comunión de los santos y se espera como consumación escatológica
Resurrección: extensión a la creación y culminación
La muerte, separación humana, es un mal y consecuencia del pecado, la resurrección es la culminación de la redención.
El infierno será desarmonía profunda, frustración del alma, desobediencia del cuerpo, imposibilidad de amar el bien, etc.
Cualidades de los resucitados: permanece el individuo en los salvados, no sólo la especie, con su verdadero cuerpo, dotado de facultades especiales, visible el alma y el cuerpo. Pero en los condenados la separación de Dios se mostrará en todo lo contrario, y sobre todo, en la esclavitud.
La muerte y el juicio.
Aunque en la muerte se recibe el premio que es la visión de Dios, o el castigo;
existe la purificación como retraso del último fin, siempre que no se entienda en sentido cronológico

Reflexión teológica-1
La escatología es inquietante, porque el futuro nos es desconocido en gran parte por voluntad divina: sabemos de su amor pero desconocemos nuestra situación real como pone al descubierto Mt 25. El ya y el todavía no (Hen 1,1-3). Por eso se impone la humildad y la conversión, la penitencia, la oración y la vigilancia y el discernimiento: parábolas de las vírgenes o de los empleados.
Parte de la revelación del Dios Trino, el primero y el último, que nos revela y otorga su mismo ser: Ap 1,18.
El adjetivo escatológico califica tanto a lo futuro como a la verdadera dimensión de lo presente. Por eso Dios como último, como logrado, es el cielo, como perdido el infierno, como purificador el purgatorio (Von Balthasar). El que resucita, lo hace por Él, en Él y para Él, Cristo.

La escatología católica y la filosofía griega. Reflexión teológica-2
Averrrores niega la individualidad de las almas, pero Tomás de Aquino y el V de Letrán afirmaron la inmortalidad individual del alma y su racionabilidad.
Son semejantes las ideas de
Inmortalidad, infierno y cielo,
La existencia y superioridad del alma sobre el cuerpo
Aristóteles observará la unidad de cuerpo y alma y la no preexistencia de las almas, que reciben su información de los sentidos
Son diferentes las ideas de
Dios, revelado como bueno,
de revelación, que es en la historia,
de creación, que significa la no divinidad del hombre
de hombre, en el que no hay mal,
de comunión con Dios que no significa huída
de historia que no es simplemente aparente: metempsicosis
Lo católico y las demás confesiones. Reflexión teológica-3
Las diferencias se refieren principalmente al estado intermedio. Para los ortodoxos, en el momento de la muerte se producen diversos estados de felicidad o de infierno, pero la visión de dios o su pérdida definitiva se consumará el día de la resurrección. Hablan de intercesión por los difuntos.
Lutero y Calvino negaron el purgatorio. No se puede celebrar la misa por los difuntos porque esto quitaría valor a la cruz. No hay influjo humano, ya que la reconciliación es un don que nosotros, por la fe, nos limitamos a recibir.
La idea de la Iglesia como comunidad salvífica unida a Cristo soluciona estas aporías: nos salvamos por la alianza de Dios, en Cristo, con su pueblo, y por eso la respuesta a ese amor es el amor de unos por otros.
Trento (ses 25) habla de intercesión por los difuntos, y LG 6 explica la comunión de los santos.

Concepciones modernas. Reflexión teológica-4
Karl Löwith piensa que la emancipación de la filosofía está a la base del rechazo a la escatología cristiana. Al finalizar la Edad Media se piensa que el hombre es divino, y puede ser feliz con la fortuna y la fama conseguida en los distintos campos del saber; los renacentistas imaginan una Arcadia de olvidos e inocencia donde la divina naturaleza nos hacía olvidar la tristeza de las advertencias de la Iglesia.
En este contexto se comprende la libertad de Lutero: nos liberamos de la moral eclesiástica. La palabra de Dios sólo anuncia una salvación y no una moral. Crítica de la atrición.
El individualismo y la libertad de conciencia acaban por dividir inexorablemente y quitar valor a las afirmaciones dogmáticas. La fe va a comenzar a privatizarse.
Concepciones modernas. Reflexión teológica-5
Montesquieu, con sus cartas persas, y Rousseau con su Emilio propugnarán la maldad de la sociedad, la inutilidad de la Iglesia y la inexistencia del pecado original.
El deísmo inglés de Cherbury, racionalista, negará la revelación aunque no la vida eterna. Lessing va a negar el infierno, siendo así que el pecado es sólo crisis de crecimiento. Hume negará el alma.
Feuerbach negará a Dios, y con él, el marxismo negará la del cielo y la afirmará la inutilidad de la fe, afirmando que el deseo de vivir se satisface con la sexualidad, el trabajo y la pervivencia de la especie, y todas se superan en el compromiso de clase. Nietzsche abogará por el poder ciego
Heidegger va a afirmar que el hombre sin futuro es triste.

Escatología de Boff “Hablemos de la otra vida”- 1
El hombre piensa que es posible que ésta no sea ni la única ni la mejor forma de vivir y se pregunta sobre qué habrá tras la muerte.
El cristianismo responde que el cielo realiza lo que hombre busca, ser feliz, pero también afirma que el infierno frustra la libertad, prometiendo la resurrección como la culminación y plenitud de la misma naturaleza.
Los ateos niegan todo ello. Pero no podemos negar la inspiración divina bíblica (el ser humano iluminado por Dios) que invita a la esperanza.
Escatología de Boff “Hablemos de la otra vida”- 2
El ser humano es un ser insatisfecho. Ni el trabajo ni lo material le da el equilibrio
Por eso la utopía es propia del principio esperanza.
La fe es la decisión radical por el sentido de la vida, que contesta al problema del dolor de los inocentes.
En el cristianismo la utopía se vuelve topía: En Jesucristo viene el Reino. En él la muerte es vencida. El Dios lejano se ha hecho cercano. Cristo es nuestra esperanza por encima de la muerte.
Ya ha sido derrotado el fantasma de la muerte. Se puede hablar del presente en función del futuro.
Escatología de Boff “Hablemos de la otra vida”- 3
Rahner dice que la escatología no es un reportaje anticipado de acontecimientos que sucederán en el futuro, sino la trasposición, en modo de plenitud, de lo que vivimos aquí bajo el modo de deficiencia. Boff lo firma.
La diferencia entre la escatología clásica y la moderna consiste en que la clásica estudiaba los fines y la moderna al hombre del que ellos lo son. En la clásica parece que cielo y tierra están enfrentados, en Boff se afirma que el cielo estimula la esperanza en la tierra del que es la plenitud. Ni el mundo es el Reino, ni el Reino tampoco es la Iglesia. Eso serían ídolos. Pero el Cielo y el Reino comienza en la tierra (pg 32 GS 21; 43)
Escatología de Boff “Hablemos de la otra vida”- -4
La muerte no es el final de la existencia si creemos en la validez de la justicia y en la resurrección, no en la de las riquezas y lo visible. Si el cuerpo limita de algún modo al hombre quizá la muerte lo haga ilimitado (esta teoría es platónica y hoy nadie la comparte). La resurrección no sería exactamente un retorno, sino la hominización total. El yo permanece aunque cambie el cuerpo y éste se vuelve transparencia de lo interior.
La muerte es también la oportunidad del encuentro con Cristo incluso a los que nunca oyeron hablar de él. La muerte no es un accidente sino lo definitivo, la plenitud de la vida. Por tanto nadie está predestinado a morir en pecado, pero existe el juicio.
Escatología de Boff “Hablemos de la otra vida”-5
Hay dos curvas existenciales, una acaba con la disolución del cuerpo, la otra, la del alma, no acaba porque llega a su plenitud en el cielo. Boff no tiene claro si el hombre es también cuerpo, porque habla de la otra vida en un sentido no corporal, como si el hombre cambiara de cuerpo, y de la resurrección como la hominización total en el cosmos, que vendrá a su plenitud cuando ésta afecte a todo (pg 43-46). ¿Es católico lo que dice? Habla de la crisálida que abandona su envoltura.
También habla de la muerte como la última opción, la oportunidad de encuentro y decisión por Cristo al estilo de L. Boros. El juicio es sobre esa última decisión. Niega el determinismo por el que alguien podría morir en pecado sin poder redimirse. Pero el determinismo no es eso, sino la voluntad divina de condenar a alguien. Dice que la libertad máxima por la que nos decidimos por el bien, si queremos hacerlo, se da entonces (pg 54. Mi opinión es que la doctrina de la Iglesia dice que Dios nos juzgará, y no podremos ser ahí libres.
Escatología de Boff “Hablemos de la otra vida”-6
El juicio comienza ya en esta vida. Ese juicio nos convierte en adultos. Pero el evangelio invita a velar, porque las decisiones importantes son las últimas, aunque todas son importantes, y por eso conviene no confiarse a las últimas decisiones, puesto que todas, al orientar al hombre y crear hábitos, condicionan y hasta determinan las decisiones posteriores, las cuales, si no interviene el Señor convirtiendo al ser humano, dependen de las anteriores habitualmente
Ahí hablará del purgatorio como un proceso de maduración, posterior a la muerte, donde el que ha optado por Dios, madura su decisión.

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