Miércoles 22 B

Betania es un lugar de oración. La hermana Esperanza cumplía sus bodas de plata, y Ana, Ruth y Theresia profesaban ayer. Hoy renovaban votos Angie y Mayra. Cuatro de ellas de Santa María de la Providencia en Perú.

Y puestos ante la palabra nos preguntamos cómo el demonio sale de la casa donde estaba alojado (Lc 4, 31). Sale cuando dices sí a la llamada de Dios.

Hoy vemos cómo Jesus entra en la casa de Simón. La enferma sana y después aquella casa ya no es la misma. Dios ha entrado.

Todos los días comulgo. Dios entra. Espero que la fe le reciba y mi enfermo interior se sane.

Porque noto mi debilidad cuando me asaltan las pruebas. Mientras no vienen ni me conozco. Pero entonces no tengo más remedio que suplicar. Para poder levantarme necesito que Cristo sea recibido con alegría dentro de mí. Y en mi soledad sé que soy idólatra.

Poner a Jesucristo en el centro de mi vida no es fácil. Fácil decirlo. Incluso creerlo. Pero me conozco y me conocen cuando sufro. Por eso es necesario suplicar. Jesucristo es el centro cuando es el único. Cuando no le pido a otro lo que sólo Él puede dar.l

Vuelvo a lo de las vocaciones peruanas.

La semilla fue pequeña. Quizá ni siquiera nuestra. La tarea del labrador es no estorbar.

Pero si con un poco han salido tantas vocaciones de Perú, cuántas saldrían con algo más de oración, sacrificio y entrega.

Dios sea bendito.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: