Revista parroquial Noviembre 2016

AVISOS PARROQUIALES • Horario de misas. Diario: San Columbano: 9 am (Menos sábados).   Santa María: 10 am., 6.30, y 8 pm. Monasterio: 5.30 pm. Festivos: (el sábado por la tarde se cumple el precepto dominical) San Columbano: Sábado: 7.30 pm. Domingo: 9 y 12 am, 4.30 y 7.30 pm Santa María: Sábado: 3,30, 5, 6.30, y 8 pm. Domingo: 7, 8.30, 10, 11.30 am y 5, 6.30 y 8 pm.   Capilla Mater Misericordiae Domini (Señor de los Milagros en Santa María) 7.45 am y 5.45 pm. Monasterio: Sábado 8.30 am. Domingo: 10.30 am. Fátima: Sábado 5.30 pm. Domingo 9.30 am. Señor de la Soledad Sábado 12 m Santa Rosa (M. Alto) Domingo: 8 am.  • Disponemos del servicio de una posta médica en Santa María (Av. Las Palmeras cdra. 39) que atiende por las tardes desde las 5 pm. Atención en odontología, psicología, terapia del lenguaje, dermatología y podología.• Disponemos del servicio gratuito de ALCOHÓLICOS, NARCÓTICOS Y JUGADORES (LUDÓPATAS) ANÓNIMOS a las 7 pm en la posta n° 1 de Santa María de la Providencia. • Disponemos del servicio gratuito de DIAPER (Dialogo Personalizado), los martes, jueves y domingos, de 6 a 9:00 pm, en Santa María, para orientación conyugal, familiar, padres e hijos, personal… • La COOPERATIVA DE AHORRO Y CRÉDITO “SANTA MARÍA DE LA PROVIDENCIA” atiende en Santa María de lunes a sábado de 6 a 9:00 pm, y los domingos también de 8 a 1:00 pm y de 6 a 9:00 pm. • La parroquia está así mismo dando de comer diariamente a muchos niños en el COMEDOR INFANTIL DE MERCURIO ALTO. * Los servicios de Velatorio y Recepción están a disposición de todos El Santísimo se expone los jueves: todo el día en Santa María- San Columbano: Se expone el Santísimo los primeros viernes de mes todo el día. Los sábados siempre, con misa, hay bautizos en Santa María a las 3.30 pm. La catequesis previa al Bautismo se hace los tres primeros sábados de mes en Santa María a las 3.30 pm y los cuartos domingos a las 3.30 en San Columbano. Año 2016, Ciclo C de lecturas dominicales.
2016: AÑO SANTO DE LA MISERICORDIA.

NOVIEMBRE, LEMA AVANCEMOS JUNTOS COMO HERMANOS

18-23 FIESTAS PATRONALES DE SANTA MARÍA DE LA PROVIDENCIA Y SAN COLUMBANO.

18 Vigilia de Confirmación en Santa María a las 7 pm. RETIRO DE CATEQUESIS DE ADOLESCENTES Y PERSEVERANCIA DE MUJERES.

19 Prebautismal en Santa María. Bautismos en Santa María de la Providencia a las 3.30 pm

20 Bautismos en San Columbano a las 12 LEMA: COMO JESÚS, COMPADECIÉNDONOS DEL QUE SUFRE. CELEBRACIÓN DE LOS SACRAMENTOS DE INICIACIÓN a las 5.30 en las Confirmaciones generales en San Columbano

21 DÍA DE SANTA MARÍA DE LA PROVIDENCIA. LEMA: MARÍA, MUJER QUE ACEPTA LA PROVIDENCIA

23 DÍA DE SAN COLUMBANO. 17° ANIVERSARIO DE LA DEDICACIÓN DEL TEMPLO Y CONSAGRACIÓN DEL ALTAR DE SAN COLUMBANO. LEMA: SAN COLUMBANO, EJEMPLO DE HERMANDAD.

25 RETIRO DE PERSEVERANCIA DE VARONES. RETIRO DE PROMOCIÓN CATÓLICA DE MUJERES.

26 Bautismos en Santa María de la Providencia a las 3.30 pm

27 1er domingo de Adviento. LEMA: JUNTOS ESPERANDO LA LLEGADA DEL MESÍAS. Prebautismal en Santa Columbano. Primeras comuniones de Catequesis de Adolescentes.

 

DICIEMBRE. LEMA: ENCUENTRA A JESÚS EN EL HERMANO

 

 

4 2° Domingo de Adviento. LEMA: ENCUENTRA A JESÚS EN LAS BUENAS OBRAS. Jornada de padres y padrinos de catequesis familiar por la tarde ciclo B

8 DIA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN. LEMA: POR MARÍA NOS LLEGARÁ JESÚS. Primeras comuniones de Catequesis Familiar. Fiesta de la Titular del Monasterio con misa solemne. DIA DE PRECEPTO, HORARIO DE MISAS COMO LOS DOMINGOS Y VÍSPERA COMO SÁBADOS.

11 3er domingo de Adviento. LEMA: ENCUENTRA A JESÚS EN LOS ACTOS DE HUMILDAD. DIA PARROQUIAL DE LA FAMILIA: Bendición de los esposos y renovación de promesas matrimoniales antes de las misas. Celebración de bautismos, confirmaciones y primeras comuniones de adultos a las 7 am en Santa María.

12 comienzan los talleres parroquiales de Verano. Lunes, Martes y Jueves de 6.Lunes, Martes y Jueves de 6.30 a 9.30 pm en Santa María hasta final de febrero.

16 PREMATRIMONIAL

17 Sábado. Matrimonios comunitarios en Santa María

18 4° domingo de Adviento. LEMA: ENCUENTRA A JESÚS EN LOS ACTOS DE CARIDAD. DÍA DEL SEMINARIO. La colecta de este día será destinada al Seminario para ayuda de los seminaristas.

24 MISAS DE VIGILIA DE NAVIDAD

25   DIA DE NAVIDAD. LEMA: ¡ALÉGRATE, HERMANO! HA NACIDO EL SALVADOR. Celebración de bautismos, confirmaciones y primeras comuniones de adultos a las 8 pm en Santa María.

27 Noche de renovación matrimonial

26 Visita comunitaria a las hermanitas de los ancianos desamparados.

28 REFLEXIÓN VIGILIAR DE SANTA MARÍA

31 MISAS DE VÍSPERA DE FIN DE AÑO. MATRIMONIOS COMUNIATARIOS EN SANTA MARÍA

 

 

ENERO

 

  1. DÍA DE SANTA MARÍA. OBLIGACIÓN DE ASISTIR A MISA. Misas en horario de domingos y víspera en el de sábados.

 

 

Carta a la comunidad

El don de la palabra

El secreto de confesión es una carga pesada. Ningún sacerdote puede utilizarlo en absoluto. Sólo si se entera por otro medio, pero no por confesión. Por eso en ese espacio sagrado no se puede hacer nada más que confesarse. No es sitio ni para la crítica ni para el chisme, ni para la petición ni para, siquiera, la dirección espiritual. Porque todas esas cosas, incluso las que tienen plena decencia y son justas, útiles, totalmente justificadas y moralmente honestas, no deben confundirse con confesar los pecados y pedir perdón, y, al no entrar en el secreto de confesión, pueden ser utilizadas en otro momento o declaradas en caso de juicio, cosa que no pasa con el secreto de confesión, que es inviolable.

Incluso la dirección espiritual, que debe ser secreta, lo es menos que la confesión. Por eso es bueno aclarar, antes de empezar, qué es confesión, para guardar secreto absoluto, y qué no. Y, aunque se diga “tómelo como secreto de confesión” no puede ser tomado así. Será secreto. Pero lo es en grado inferior al de la confesión. De modo que es bueno que, si una cosa no se quiere que se sepa, no se diga, o, en caso de decirse, que se diga antes que se guarde secreto, y, si el que escucha quiere guardarlo, dé su permiso para que se lo cuenten.

Por ese motivo no suele el sacerdote prestarse para otros oficios. Es tan importante el suyo, pues es el que tiene las llaves de la salvación y de la paz, que su oficio es simplemente predicar la palabra de Dios y atender a las conciencias, pero no puede emplear lo que sabe secretamente en ninguna otra cosa, porque lo que le dijeron lo hicieron a Dios no a él.

En este sentido, los pecados de la lengua son terribles. Y deben confesarse. Son sobre todo tres, aunque los preceden los pecados del pensamiento, porque nada se dice si primero no se lleva en el corazón y en la cabeza.

El peor es la blasfemia, que es renegar de Dios, de su plan sobre nosotros, que es la providencia, de la Iglesia, o de sus santos, especialmente la Virgen, o de sus ministros cuando ellos cumplen con su deber.

Le sigue el juramento en falso, porque se pone a Dios por testigo de una mentira. Peor todavía es el juramento donde se perjudica a un inocente. Inferior a ambos es el pecado de juramento sin necesidad. Así que jurar hay que hacerlo con verdad, justicia y necesidad. Nadie está obligado a cumplir un juramento injusto, donde se juró hacer algo malo.

El tercero es lo relacionado con el octavo mandamiento: mentira, calumnia, maledicencia o difamación, falso testimonio, juicio temerario y toda ofensa contra el honor y la fama del prójimo.

El juicio temerario es condenar interiormente a una persona sin motivo suficientemente comprobado. La calumnia no siempre es grave. Se puede calumniar de algo pequeño. La maledicencia es chismear lo que se sabe sin ningún motivo, sólo por hacerse el conocedor, o porque parece que pica la lengua, pecado de todo el mundo que falta a la caridad…. Y ahora les transcribo la historia de San Juan Nepomuceno. El santo del silencio.

San Juan Nepomuceno nació en Nepomuk, Bohemia (actual República Checa), en 1345 . Desde niño fue objeto de las divinas predilecciones: padres santos, inteligencia y bondad, vocación sacerdotal, dones de profecía y milagros. Fue predicador y canónigo. La emperatriz de Bohemia, Juana de Holanda, lo escogió como confesor.

San Juan es el mártir del secreto de la confesión y patrono de la buena fama. No resulta fácil acercarse al sacramento de la penitencia. Por eso Dios da una gracia especial al sacerdote para guardar el secreto de la confesión. El velo sagrado del sigilo sacramental jamás se ha descorrido. Ya lo afirmaba así San Juan Climaco en el siglo IV.

Wenceslao, rey de Bohemia, era un monstruo, más que una persona. Cuando le acusaban de ser otro Nerón, decía que si no lo había sido, lo sería en adelante. Le presentaron una vez un ave mal asada. Y sin dar más explicaciones mandó asar al pobre cocinero. La historia le llama beodo y holgazán, pero debía llamarle la Bestia del Apocalipsis. Se complacía en afirmar, y tenia razones para ello, que el verdugo era su mejor camarada.

Vivían en Palacio dos personas: su esposa, la Emperatriz, y Juan Nepomuceno, su confesor y director espiritual. Algún envidioso susurró al oído del Rey una infame sospecha gratuita sobre la infidelidad de la Emperatriz. Y Wenceslao quedó presa de terribles celos que ni la dulce presencia de su esposa ni la santidad del confesor podían disipar.

Un día vio el Rey que la Reina se confesaba con el P. Juan, y que luego iba a comulgar. Entonces Wenceslao concibió el diabólico plan de asegurarse de la fidelidad de su esposa. Mandó llamar al confesor.- Padre Juan, vos conocéis la duda terrible que me atormenta, vos podéis disiparla. La Emperatriz se confiesa con vos. Me bastaría una palabra…

– Majestad, contesta el Confesor ¿cómo es posible que me propongáis tal infamia? Sabéis que nada puedo revelar. El secreto de confesión es inviolable.

Juan sabe que le va en ello la vida. Nadie ha contradecido nunca al tirano. Sólo Juan otra vez se atrevió a oponerse a sus planes.

– Padre Juan, vuestro silencio quiere decir que renunciáis a vuestra libertad.

– Jamás consentiré en tal sacrilegio. Mandad cualquier otra cosa. En esto digo lo mismo que San Pedro: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” .

Pocas horas después Juan es arrojado a la cárcel. Es sometido a terribles torturas para hacerle ceder. La Reina obtiene la libertad y le cura sus heridas. Aún pudo predicar en la catedral, anunciando su muerte. Pues sabe que el tirano nunca le perdonará.

Poco después Juan habia ido a postrarse a los pies de Nuestra Señora de Bunzel. Wenceslao le tiende una trampa para la vuelta. Los verdugos esperan al Mártir junto al puente y lo arrojan al río Moldava. Aún está allí la estatua para ejemplo y recuerdo. Era el 19 de abril de 1393. Las gentes decían que el río se tiñó de purpúreo y celestial resplandor, como anuncio de la gloria del Mártir.

 

César Buendía

 

 

Sepa defender su fe

La liturgia de la unción de enfermos

Antes de morir la gente suele llamar al sacerdote. Es algo bueno, pero lo único que puede hacer el sacerdote, y es bueno que lo haga días antes de la mayor gravedad de la enfermedad, por si se mejora, es pedir la curación con la unción de enfermos, porque pedirla cuando ya no hay remedio que no sea milagro, es al menos temerario. Pero aun en caso de un moribundo que ha perdido la conciencia, la unción perdona, y por eso se debe pedir. Es obligación grave hacerlo y el sacerdote no se debe negar, porque depende la salvación eterna.

Pero hablemos del enfermo que todavía es consciente. El enfermo necesita la ayuda espiritual para ese momento terrible de desesperación que le asalta cuando se ve solo, pues nadie le puede acompañar a la muerte, y se ve pobre, pues no puede ni siquiera salir de su cama. Sólo está Dios. Pero a veces se imagina que Dios no le escucha, y siente la presión de rebelarse contra él y maldecirle.

La unción de enfermos, pedida por el enfermo si es posible, tras el perdón de la confesión, y seguida por la comunión, también llamada viático, significa y realiza la presencia de Dios sobre él, junto a él, con él y dentro de él, puesto que la comunión es Jesucristo, y da la gracia de la curación si al enfermo le conviene. Por eso es necesaria. Por eso se debe pedir con tiempo, para no hacer que el sacerdote abandone otra misión u obligación también importante. Y por eso hay que dejar de lado el miedo a que el enfermo se dé cuenta de la gravedad cuando ante el trono del juez no pueda excusarse de sus pecados (Lc 12,58). El arrepentimiento es en esta vida.

El arrepentimiento es el modo de confesarse y recibir la unción y la comunión. Ese arrepentimiento es un modo de orar.

En consecuencia, la oración es el modo de recibir la unción, y, aunque se puede dar cuando el enfermo no es consciente, si no la rechazó siéndolo, es mejor darla con plena conciencia.

Fortalece el Señor con ella, pues es un sacramento, es decir, un signo sensible que da lo que significa, la caricia de Dios.

No duden en pedir la unción cuando vean realmente en peligro, por enfermedad o vejez, la vida de alguno de los suyos.

Exijan en los hospitales que, para darla, den paso obligado al sacerdote. Es un derecho. El que no lo respeta no respeta nada. Todos los países civilizados respetan ese derecho, que es tan importante como el derecho a la vida, pues da paso a la vida eterna.

 

César Buendía

 

 

 

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