revista Junio 2017

AVISOS PARROQUIALES
• Horario de misas.
Diario: San Columbano: 9 am (Menos sábados).
Santa María: 10 am., 6.30, y 8 pm. Monasterio: 5.30 pm.

Festivos: (el sábado por la tarde se cumple el precepto dominical)
San Columbano: Sábado: 7.30 pm. Domingo: 9 y 12 am, 4.30 y 7.30 pm
Santa María: Sábado: 3,30, 5, 6.30, y 8 pm. Domingo: 7, 8.30, 10, 11.30 am y 5, 6.30 y 8 pm.  Y en la capilla Mater Domini Misericordiae a las 5.30 pm.
Monasterio: Sábado 8.30 am. Domingo: 10.30 am.
Fátima: Sábado 5.30 pm. Domingo 9.30 am.
Señor de la Soledad Sábado 12 m
Santa Rosa (M. Alto) Domingo: 8 am.  •
Disponemos del servicio de una posta médica en Santa María (Av. Las Palmeras cdra. 39) que atiende por las tardes desde las 5 pm. Atención en odontología, psicología, terapia del lenguaje, dermatología y podología.•
Disponemos del servicio gratuito de ALCOHÓLICOS, NARCÓTICOS Y JUGADORES (LUDÓPATAS) ANÓNIMOS a las 7 pm en la posta n° 1 de Santa María de la Providencia. •
Disponemos del servicio gratuito de DIAPER (Dialogo Personalizado), los martes y jueves, de 6 a 9:00 pm, en Santa María, para orientación conyugal, familiar, padres e hijos, personal… •
La COOPERATIVA DE AHORRO Y CRÉDITO “SANTA MARÍA DE LA PROVIDENCIA” atiende en Santa María de lunes a sábado de 6 a 9:00 pm.
Los servicios de Velatorio y Recepción están a disposición de todos
El Santísimo se expone los jueves: todo el día en Santa María. En San Columbano: Se expone el Santísimo los primeros viernes de mes todo el día.
Los sábados siempre, con misa, hay bautizos en Santa María a las 3.30 pm. La catequesis previa al Bautismo se hace los tres primeros sábados de mes en Santa María a las 3.30 pm y los cuartos domingos a las 3.30 en San Columbano.
Año 2017, Ciclo A de lecturas dominicales.

Comenzó la catequesis parroquial de primera comunión y confirmación para niños y adultos. Inscripciones en la secretaría de la parroquia
2017: FAMILIA, DON Y TAREA

 

 

 

JUNIO. LEMA: CON EL PAPÁ TODO VA A ESTAR MEJOR

16 Oración de jóvenes en San Columbano.

18 CORPUS CHRISTI. LEMA: LA VIDA VIENE DE NUESTRO PADRE DIOS. Día del Padre. Homenaje parroquial y bendición a los papás en todas las misas. A LAS 5 PM. PROCESIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA DESDE SAN COLUMBANO A SANTA MARÍA.

20 Celebración del ciclo B de Catequesis Familiar.

23 RETIRO DE CRECER EN PAREJA-1. SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Renovación de votos de las misioneras de Jesús Eterno Sacerdote.

24 Matrimonios comunitarios en San Columbano

25    12° DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. LEMA: DIOS PADRE SABE LO QUE NECESITAMOS.. JORNADA DE PADRES DE CICLO A DE CATEQUESIS FAMILIAR.

29 SAN PEDRO Y SAN PABLO. COLECTA EXTRAORDINARIA DEL ÓBOLO DE SAN PEDRO. OBLIGACIÓN DE ASISTIR A MISA. HORARIO COMO LOS DOMINGOS Y VÍSPERA COMO SÁBADO.

30 RETIRO DE PROMOCIÓN CATÓLICA DE VARONES Y CATEQUESIS DE CONFIRMACIÓN

 

JULIO. LEMA: PAPÁ Y MAMÁ, MIS MEJORES MAESTROS

 

2   13° DOMINGO TIEMPO ORDINARIO. LEMA: DIOS NOS LLAMA A SER ACOGEDORES. JORNADA DE PADRES DE CICLO B DE CATEQUESIS FAMILIAR

6 DÍA DEL MAESTRO

7 RETIRO DE PERSEVERANCIA DE MUJERES Y ENE (NIÑOS). 3ER ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE VICENTE FOLGADO. Oración de jóvenes en Santa María

9   14° DOMINGO ORDINARIO. LEMA: DIOS NOS INVITA A SER SENCILLOS. BENDICIÓN DE CARROS E IMPOSICIÓN DE ESCAPULARIOS DE LA VIRGEN DEL CARMEN EN TODAS LAS MISAS. JORNADA DE PADRES  Y PARTICIPANTES  DE CATEQUESIS DE CONFIRMACIÓN.

14 RETIRO DE PERSEVERANCIA DE VARONES Y EJE (JÓVENES). Cumpleaños del P. David Paredes. Jornada prematrimonial.

 

 

Carta a la comunidad

Ser sacerdote.

Yo soy sacerdote. Nunca suficientemente digno. Pero soy sacerdote. Quizá tardé en darme cuenta de que, a pesar de mis pecados, Dios me había elegido para ello. Porque yo soy violento, egoísta, impaciente, y a veces no soy comprensivo.  Aparte de mis errores están mis pecados concretos. Porque el demonio miente, engaña, y después destruye a la persona. Y lo ha intentado hacer conmigo, como con todos.

Pero Dios es más fuerte, y ha sido fiel por encima de mis infidelidades y mis fallas. Y sigo siendo sacerdote. Con más ganas, con más esperanza, con más alegría que nunca en mi vida. Porque tengo pruebas concretas de la protección y del amor de Dios.

Sé que el Colegio fundado por Vicente y por mí, aunque en realidad por Dios, no es el lugar maravilloso que los padres sueñan para sus hijos. Sé que en él a veces se dan esas crisis juveniles, que hay confusión en los adolescentes en torno a su identidad, a sus sueños, que en muchas ocasiones los padres frustran los sueños buenos de los jóvenes supeditándolos a los suyos o al dinero.

Sé que no conseguimos con facilidad que haya en nuestra parroquia, después de maravillosos retiros, una conversión permanente. Sé que hay demasiados mentirosos, demasiados cínicos en torno nuestro, o quizá demasiados pobres que no se atreven a echarse en los brazos de su Padre Dios y que por eso pasan la vida entera como esclavos, como huérfanos. Su escepticismo no es algo que tenga por base la razón, sino la cobardía, el miedo a la fe.

Sé también que debo orar más, que Dios escucha mi oración. Por eso me siento culpable de los males ajenos. Porque con mi oración los puedo hacer disminuir, o evitar.

Pero si Dios me hizo sacerdote era por ellos. Para que vean que hay alguien que es amado por Dios, y que es feliz. Para que vean un testigo de que Dios no engaña. Porque mi gratitud a Dios es en realidad el mejor testimonio que puedo dar.

No soy un elegido simplemente. Dios me eligió con un amor singular. Lo he de reconocer. Pero me eligió para amar. Me eligió para dar testimonio de su amor. Me amó y siempre esperó el amor mío, el amor de mi parte. Y ese amor que me pide está unido al amor a los demás, a las ovejas (Jn 21, 15-17).

Benditos sean todos los que están leyendo estas líneas. En estos cuarenta años de sacerdote, bendigo a Dios. Y afirmo que así como yo he sido elegido, y Dios me lo ha hecho saber, también el que me lee en este momento está elegido por Dios. Porque Dios no puede hacer otra cosa que amarle. Porque su ser es el amor. Él sabe amar a cada uno como si fuera su único hijo.

Tú eres un elegido.

César Buendía

 

 

Sepa defender su fe

Me plantearon los muchachos unas preguntas sobre la creación. Les habían hablado de la evolución del hombre a partir de animales inferiores, y veían una flagrante contradicción con lo que cuenta la Biblia sobre la creación del hombre a partir del barro.

Me preguntaron sobre ello.

Yo les dije:

“¿recuerdan el cuento de ese pastor mentiroso que constantemente alertaba a los campesinos, dueños de las ovejas que él guardaba, de la presencia del lobo, burlándose de ellos cuando llegaban sudorosos a ayudarle? Jugaba con fuego, porque el día en que vino el lobo no acudieron, cansados de tanta burla. Pues bien, ese cuento ¿es verdad o mentira?”

Los chicos me respondieron:

“Es un cuento para explicar que la verdad es el único modo de comunicarse y entenderse verdaderamente”

“Pero ¿es verdad o mentira?”

“Es verdad en su contenido”, respondieron.

“Pues bien ¿es verdad que Dios ha hecho todo? ¿no es posible que sea el modo de contarlo lo que tiene algo de imaginación pues aparece Dios como un alfarero?”

“Es verdad el contenido, porque Dios no es ningún alfarero”.

Habían comprendido.

Constantemente vamos a ser asaltados por personas que hablan en nombre de su propia razón para quitar la fe. Porque esa razón a la que atribuyen la verdad, ni es razón ni dice la verdad.

Y cada uno es necesario que sepa dar razón de la propia fe (1Pe 3, 5).

Últimamente las mismas personas que niegan la fe están intentando afirmar que la familia es una creación del hombre, un producto de nuestra cultura. Y esto lo intentan con la ideología de género. Dicen que las opciones sexuales son en sí inocuas y no perjudica una opción sexual concreta, en absoluto, al bien común, aunque sea una opción que no corresponde al plan original de Dios. Porque niegan a Dios. O sea, que dicen que a los demás no nos importa, que no debemos inmiscuirnos en dichas decisiones personales, que la libertad exige la ausencia de moralidad en dichas acciones, que no son ni buenas ni malas, y que, en nombre de la tolerancia, debemos aceptarlas todos nosotros.

¡Cuán difícil debe ser para sus mismos autores aceptar esa, su conducta, que necesitan de la aprobación ajena! ¡Cómo su conciencia les acusa que ven por todas partes enemigos y detractores! ¡Ojalá lo fueran! Porque no lo son. Procuran casi todos mirar a otro lado. Sólo se asustan cuando eso le pasa a uno de sus hijos. A casi nadie le importa lo que les pase a los demás. Se cierran en su casa como en un castillo. Pero el castillo está constantemente asaltado a través del internet o del celular.

Y no les importa lo que les pase a los demás porque no les aman suficientemente, ¡y no suele importarles esa misma miseria y perdición excepto cuando a ellos o a sus hijos les suscede!

Pues bien, ese hombre sin corazón eres tú (2Sam 12, 13). Es decir, soy también yo.

¡Si de verdad les amáramos, como amamos a los nuestros, no consentiríamos su conducta, como la intentamos evitar si la sorprendemos en los nuestros!

Y ¿por qué entonces tanto interés en castigar las manifestaciones de quienes decimos, independientemente de la dignidad y el respeto que merece cada persona por ser un ser humano que es un hijo de Dios llamado a la vida eterna, que quienes tales hacen no heredarán el reino de Dios (Gal 5, 21)? Si no les importa Dios, y tampoco la opinión que nosotros tengamos, los creyentes, ¿por qué quieren que aprobemos una conducta errónea o mala?

Es claro que Dios les está hablando. Su rebeldía no es contra nosotros, los que pensamos distinto, sino contra Dios (Ex 16,8). Nosotros no marginamos a la persona, como no se margina al enfermo, sino que se lucha contra la enfermedad que le mata.

La verdadera tolerancia no consiste en que no me importe la vida ajena, los pecados que contaminan las conciencias y que se hacen pecados sociales, pecados aceptados que destruyen la sociedad cuando ésta los consiente. La tolerancia consiste en que aceptemos ser maltratados, ser castigados injustamente, llevar el peso de otros, perdonar al que se arrepiente o nos ha hecho daño, y desear el bien del otro, independientemente de sus pecados.

Eso es la tolerancia.

Ahora bien ¿qué daño hace, al que practica o consiente el mal, ese mismo mal que practica o consiente? Es evidente que la sexualidad descontrolada destruye su propio significado.  El significado de la sexualidad es el encuentro de hombre y mujer.

Dios nos hizo hombre y mujer y sentimos atracción mutua, pero no atracción animal, sino que nos enamoramos del bien que vemos en la otra persona, de sus valores, de su modo de hacerlo todo, de sus sueños y de sus deseos, y en ese bien reconocido y amado se da una unión del que el lenguaje apropiado, en el matrimonio, es también el cuerpo. El significado de la sexualidad es el amor para siempre, el amor en el plan bueno de Dios.

San Pablo decía que el olvido de Dios lleva a ese estado terrible en que no hay bien ni mal (Rom 1, 26-27). Posiblemente es lo que está ocurriendo. Cuando sólo se busca placer, sólo se encuentra, en el egoísmo resultante, tristeza y desesperación, y la voz de la conciencia que nos acusa, con el demonio, de traición a la verdad y al bien.

Y esa voz es insoportable. La quieren hacer callar. Pero, gracias a Dios, es imposible.

Porque el demonio invita a la desesperación, mas el Señor a la esperanza.

Porque esa situación puede y debe ser revertida. Con la fe.

 

César Buendía

 

Cuento: el perro y el carnicero.

El hombre descubre en su conciencia una ley que él no se da a sí mismo, sino que debe obedecer y cuya voz resuena, cuando es necesario, en su corazón, llamándole siempre a amar y a hacer el bien y a evitar el mal… Horacio, poeta latino, escribió: “Tu regla inviolable deber ser, no hacer nunca nada que hiera tu conciencia y de lo que tengas que ruborizarte”.

Cuenta Esopo, fabulista griego, que una vez entró un perro en una carnicería, y notando que el carnicero estaba muy ocupado con sus clientes, arrebató un trozo de carne y salió corriendo. Se volvió el carnicero y, viéndolo huir y sin poder hacer ya nada, gritó amenazándolo con mucha severidad: -¡Oye amigo, allí donde te encuentre, no dejaré de mirarte!

El buen carnicero quería ser como la voz de la conciencia para el perro ladrón… Alguien dijo acertadamente: “El tigre desgarra a su presa y duerme; el hombre se convierte en homicida y no puede conciliar el sueño”. Mediante el dictamen de su conciencia el hombre percibe y reconoce las prescripciones de la ley divina.

Aprovecha bien este regalo de Dios.

 

Padre
Es el nombre de Dios. Dios es tan padre que todo padre sólo es su sombra. Padre es aquel que sabe esperar. El padre del hijo pródigo sabía que hay ciencias que sólo la propia experiencia puede darnos. Sabía que era inútil decirle todo su amor a su hijo rebelde. Sabía que tenía que sufrir para volver. Y permitió su escape.

El hijo huyó lejos, lejos del padre. Pero éste estaba siempre con él. Si encontró trabajo fue porque el Padre se lo buscó sin que el hijo lo supiera. Si encontró el camino de vuelta fue porque el amor del Padre, ocultamente, como un perro fiel, le señalaba el camino de la esperanza.

¡Qué hermoso es ser padre!

Para esto hemos nacido todos. Porque hemos nacido para imitar a Dios. Para buscar al hermano perdido y pequeño. Para acompañarle en la vida.

Hemos nacido para compartir con Dios su pasión, sus hijos.

 

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: